Existen dos documentos que convocan a reformular el enfoque de préstamos de la CFI. Habiendo señalado la creciente dependencia de la CFI de intermediarios tales como bancos y fondos privados de inversión, en este Documento de Proyecto de Bretton Woods se detecta una falta de transparencia, una inadecuada atención a aspectos sociales y ambientales, y la incapacidad de vincularlos directamente con sus efectos sobre el desarrollo. El Informe Eurodad señala que, a partir de 2008, menos del 20% del apoyo de la CFI se destinó a empresas de los países de bajos ingresos (LIC), concentrándose en su lugar en ocho proyectos de gran importancia y en empresas de países ricos. Ello pone en tela de juicio el proceso de selección de proyectos y las motivaciones para invertir, impulsadas por la rentabilidad financiera y no por las necesidades de los países LIC.